Tuesday, May 19, 2026

NO ESTABA ESCRITO


El día que nació mi viejo murió mi vieja.

Por lo tanto, yo no existo.

Esto antes no había pasado. Ahora sí.

Ante esta situación me veo en la necesidad de nacerme.

Lo cual será eterno cuando suceda y los recuerdos huirán de lo que fue.

Misteriosos como suelen ser serán.

 

Las fotos viejas se han poblado de caras extrañas.  Mi cuerpo que supo ser prisionero de ese ámbito sepia ahora deambula por el espacio exterior donde se ha difuminado el código para leerlas y donde la ley de gravedad parece estar corriendo el mismo destino.  La potencia de ese mismo cuerpo se ha sumado a un huracán silencioso, que sólo deja lenguas muertas a su paso, lenguas que ya no pueden contar lo que él les había hecho decir cuando llegó.

Todo parece estar siendo dejado a los secretos de la suerte   levitando sideral, sin retorno y sin pena de nadie

 

Dicen que las cosas, en tanto tales, desean aferrarse a su ser.

Ingenuas, en su deseo. El recuerdo es el olvido y el deseo un acto de fe.

Los deseos, en tanto tales, desean aferrarse a su ser: ¿lo ven? El Deseo también puede ser mortífero, ¿quién dijo que no? Se han dicho cosas imposibles, pero nada lo impide. A veces sucede. Lo dicho, dicho está, pero nunca es lo que se ha dicho. ¿Quién sabe?

Un atolladero del que se puede salir

Ningún amor es para siempre, eso es la muerte.

La muerte puede ser la vida o puede ser un error.

La vida puede ser un error o un acierto de los dioses, siempre tan distraídos.

Hay que estar en todo.

No se puede creer. Pero es inevitable mientras dura.


 

Sunday, January 11, 2026

THREE DEUCES


 

Si es verdad
el instante en que tocás
la nota divina


Ya venía , ya pasó,
no eras vos.
Tu genialidad asumida
o cacareada
no es más que estupidez,
no es el azar
no es dios alguno.
Puede ser esta noche,
ayer o mañana.

Otro pasó por allí.
Entre la próxima marquesina y la anterior
optó por la que anuncia
tu absurdo nombre.

Vos sin saberlo, aturdido como estás.
Él sin saberlo, no menos aturdido.

Sonó la nota divina.
Preciosa conjunción de los que fueron y serán con la noche, tus pulmones y su callado espanto
La duración necesaria
De esa nota
El preciso silencio que la antecede
El exacto silencio que sobreviene
Esa nota significa nada sin los silencios que la entornan
Los silencios nada son sin la nota que alumbra y aniquila al Silencio

Vos sin saberlo, aturdido como estás.
Él sin saberlo, no menos aturdido.

Un pájaro canta en la noche

Un animal nocturno se desvela

Ambos y su aleatoria conjunción,
tu saxo y sus zapatos
desaparecen
para ser Uno
en la nota divina,
entre silencios

Afuera nadie lo supo.
Ni lo sabe.
Ni sabrá.

Un auto que estaciona y otro que se va.
La lluvia y el neón
como señales que piden ayuda.
O conmiseración.

La noche.
El rebusque.
La deriva.

Y tu representante contando dinero mientras mira sus cartas.